martes, 24 de junio de 2014

MODERNOS BISTURIS DE OBSIDIANA ESTILO AZTECA No. 109 JULIO-AGOSTO 2007


MODERNOS BISTURÍS DE OBSIDIANA ESTILO AZTECA 


No. 109 JULIO-AGOSTO 2007
Los actuales científicos acuden a la ciencia médica de nuestros antiguos mexicanos, al usar y fabricar bisturís quirúrgicos de piedra de obsidiana para cirugías sumamente delicadas que últimamente se han realizado en los más modernos hospitales del mundo, como en la época del Magno Imperio Azteca. Se ha comprobado que este instrumento médico no es infeccioso ni deja cicatriz, como resultado de la operación.

Las modernas empresas, fabricantes de este instrumental informan que para los usos donde una acción extremadamente fina de corte se requiere o para estudios donde las trazas de metales de los bisturís normales no pueden ser tolerados, los bisturís muy especiales de obsidiana pueden proporcionar la respuesta.
Explican que son tan finos que actualmente son utilizados en los procedimientos quirúrgicos en humanos donde el tejido de la cicatriz puede resultar no aceptable por el uso de un bisturí más grueso.

Para tales casos, la lámina se hace de obsidiana, que es un tipo de cristal volcánico que permite hoja mucho más fina que cualquier lámina de acero convencional. En algunos casos esto hace al bisturí de obsidiana relativamente barato en comparación a los altos precios de diamante.

Su diseño, dicen los fabricantes, está basado en los cuchillos de la “Edad de Piedra”, que hicieron su aparición hace aproximadamente 18 mil años. En opinión de nuestra revista GEFAO, podríamos decir que estos instrumentos fueron hechos por nuestros antepasados, con la misma intención de utilizarlos en operaciones quirúrgicas, al desarrollar una alta tecnología médica universitaria.

Lo anterior podemos comprobarlo, cuando visitamos el museo de Antropología e Historia de esta ciudad de México, en donde, en sus vitrinas se exhiben la diversidad de estos instrumentos quirúrgicos, como lo mencionamos en nuestra Revista número 18 de 1997.

Navajas de Obsidiana de origen Maya


Actualmente los fabricantes de estos bisturís o de estas versiones modernas utilizan para el mango la madera dura del maple o para andamios,  y con una capa de resina especial, esta sella el empalme entre la lámina y el mango, lo que permite que el bisturí pueda ser esterilizado.

Entre estas grandes empresas extranjeras que han empezado a fabricar dichos bisturís, se encuentra la fábrica FINE SCIENCE TOOL INC. ubicada en Foster City, CA 94404-1139, USA.

Bisturí de Obsidiana de la comapañia FINE SCIENCE TOOL INC. 

Después de la caída del Magno Imperio Azteca, llegó a México, el comentarista Bernardino de Sahagún, quien después de aprender la lengua Náhuatl, reunió datos que le fueron proporcionados por algunos médicos del hospital de  Tlatelolco, datos que escribió en su obra Historia General de las cosas de la Nueva España. Hospital que posteriormente se le dio el nombre de Colegio de la Santa Cruz, de donde fue egresado el primer médico de la colonia.

Se ha comprobado que en el Magno Imperio Azteca, hubo eminentes médicos cirujanos, otólogos, oftalmólogos, anestesistas, odontólogos, hueseros y médicos en general. Conocimiento médico que le permitió a Europa realizar su llamado renacimiento, en tanto en México, fue impuesto por la fuerza la superstición y la atrasada medicina europea, de sangrías y purgas.

De esto último daba cuentas la Inquisición, que mientras la medicina y ciencia médica mexicana engrandecía el conocimiento europeo, aquí en América era prohibida su uso por considerarla parte de la brujería.



Muchos europeos de aquellos años, de los inicios de la colonia, consideraban que no era necesario entrenar a más médicos o de ser atendidos por galenos de ese continente, ya que con la medicina Náhuatl era totalmente suficiente para estar sano, tal como el conocimiento sobre la corteza de la quina o quinina, árbol febrífugo que disminuye la fiebre palúdica y dengue, entre otros. 

Se dice que aquellos individuos que han estado largamente aislados son los que más sufren las epidemias, porque su material genético no ha tenido contacto con las enfermedades no presente en su entorno geográfico, y que por ello, los males de Europa se tornaron fatales para los mexicanos
.
Esto último no es del todo cierto, puesto que hay datos históricos que comprueban la existencia de una guerra bacteriológica provocada antes y en momentos de la invasión al Mundo Náhuatl. Enfermedades epidémicas que fueron inducidas para diezmar a la sociedad azteca.

La alimentación y la higiene son factores importantes para evitar el contagio de enfermedades contraídas por un sujeto sucio o descuidado, pero no cuando esta dentro de un conjunto personas enfermas de males epidémicos, pues sus precauciones deben ser mayormente estrictas.

Asimismo, existen pruebas de prácticas médicas que fueron llevadas a cabo en todo el Mundo Náhuatl, siglos antes de la llegada del europeo, y con gran éxito, tal como las trepanaciones, operaciones del cerebro. Esto demuestra que nuestros antiguos mexicanos tuvieron un amplio conocimiento de la anatomía cerebral.



Consideramos que la partes más importante, fue el conocimiento para localizar el lugar exacto del tumor dentro del cráneo, para lo cual, tuvieron que utilizar aparatos sofisticados y de precisión. Lo exitoso es que los pacientes que habían sometido a esta intervención quirúrgica, lograban sobrevivir muchos años después.
Para lograr estas intervenciones quirúrgicas, tanto de tumores cerebrales o de alguna otra parte del cuerpo, los médicos aztecas conocieron el uso de los anestésicos  quirúrgicos, aplicada al paciente por médicos anestesistas. Los primeros europeos que vieron estas intervenciones médicas, decían que los doctores mexicanos embriagaban a sus pacientes o los embrujaban para que perdieran el sentido.

El comentarista Toribio de Paredes o Benavente (a) Motolinía, escribió que “los aztecas tenían, en los campos de batalla,  gente suelta para tomar desde luego los heridos y llevarlos a cuestas y estaban aparejados los zurujanos (cirujanos) con sus melecinas (medicinas), los cuales con más brevedad sanaban a los heridos”.

Los instrumentos quirúrgicos que empleaban los médicos aztecas eran cuchillos de obsidiana, instrumentos parecidos a las espinas de maguey, púas huecas que utilizaban como jeringas y lavativas, así como otros instrumentos de cobre, de oro y plata.

Los médicos aztecas llevaban sus instrumentos de maletines especiales y curaban todo tipo de luxaciones, fracturas, aplicaban curaciones exteriores o interiores, como sangrar sitios muy inflamados, abrir abscesos, y costurar heridas utilizando lancetas o agujas especiales para cabellos, realizaban estas costuras en cualquier parte del cuerpo que lo requería.

Para una mejor comprensión de este interesante tema, hemos impreso algunas fotografías que fueron tomadas en el Museo de Antropología e  Historia de esta ciudad de México, en donde se aprecia los instrumentos quirúrgicos de nuestros antiguos mexicanos médicos y los modernos y actuales instrumentos de obsidiana.