jueves, 10 de diciembre de 2015

ANAHUAC PARAISO PLANIFICADO
AÑO 10, No. 105, NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2006


     UNA DE LAS GRANDES maravillas del mundo, de la ingeniería y de la ciencia, fue la construcción del Islote en el lago de Texcoco, en el cual, nuestros antiguos mexicanos fundaron la gran ciudad de México Tenochtitlán. El islote actualmente abarca toda la superficie del llamado Primer Cuadro de la Ciudad, en el cual, podemos apreciar construcciones de miles de toneladas de peso, como el Templo Mayor y su Palacio Imperial, corazón de su gran cultura.

     La construcción de este islote, de aproximadamente 14 kilómetros cuadrados, requirió de un profundo estudio matemático, de alta ingeniería hidráulica, geofísica, biológica, ecológica y contar con una avanzada tecnología y herramientas apropiadas para tan magna obra. De este cuadro urbano, centro del Magno Imperio Azteca, fueron proyectadas cuatro anchas calzadas de varios kilómetros de longitud y totalmente asfaltadas.

Vista de la Magna Ciudad de México-Tenochtitlan
Vista de la Magna Ciudad de México-Tenochtitlan

     Durante el Magno Imperio Azteca, se construyeron las ciudades más grandes del mundo y las más pobladas, con casas hasta de seis niveles con material durable, así como palacios y catedrales, los cuales aún podemos apreciarlo en el centro de nuestra gran ciudad de México. Estas magnas obras arquitectónicas aún se encuentran en pié.

Trazo de la Ciudad  Antigua de Oaxaca
Trazo de la Ciudad  Antigua de Oaxaca


     Al respecto, nuestros antiguos Náhuatl del norte del continente, en lugar de domesticar a los animales para alimentarse con su carne, adaptaban el ecosistema para fomentar la reproducción de los alces, ciervos y osos. Los primeros colonos europeos en Ohio encontraron bosques que semejaban parques ingleses. Los carruajes podían transitar entre los árboles.

     Los nativos americanos, dijo el escritor Charles C. Mann, en su obra «1491 Una Nueva Historia de las Américas antes de Colón», vivían en armonía con la naturaleza, pero se trataba de un equilibrio inducido por medios artificiales. Remodelaban el paisaje americano en función de su conveniencia, adaptándolo a sus necesidades vitales como ropa hecha a la medida.

Montículo de la Gran Serpiente de Ohio
Montículo de la Gran Serpiente de Ohio


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